Reconocer cómo se manifiesta el estrés en el cuerpo y aprender recursos para regularlo.
Desarrollar mayor conciencia sobre lo que sentimos y aprender a relacionarnos de una manera más saludable con nuestras emociones.
Reconectar con las señales del cuerpo para identificar tensión, cansancio y necesidades antes de llegar al agotamiento.
Favorecer una mayor escucha, presencia y conexión dentro de los equipos.
Crear espacios de pausa y reconexión que ayuden a las personas a recuperar energía y equilibrio.